El Ministerio de Comercio expidió los Decretos 0264 y 0265, con los cuales impone aranceles a 17 subpartidas para países que no tienen TLC con el Estado colombiano.
Ante el llamado de las industrias siderúrgica y cerámica por medidas que permitieran a las empresas colombianas competir con productos provenientes de países como China, India y Rusia, el Ministerio de Comercio expidió los Decretos 0264 y 0265 de 2026, mediante los cuales impuso nuevos aranceles a las importaciones de 17 subpartidas de productos originarios de países con los que Colombia no tiene Tratado de Libre Comercio, TLC.
En el primero de ellos, la cartera impuso un arancel de 35% a las importaciones de 14 subpartidas de acero provenientes de países como China, Turquía, Rusia e India. Entre los productos cobijados por la medida se destacan barras de hierro o acero sin alear, alambre cincado sin alear, puntas, clavos, chinchetas, grapas, mecanismos de encuadernación de hojas intercambiables y otros artículos de oficina similares.
Esta tasa también será aplicable a unidades de barras huecas para perforación, manufacturas de alambre, alambrón de hierro sin muescas, perfiles en L o T con altura superior a 80 mm, alambre de púas, etc.
Por su parte, el segundo decreto establece un arancel de 25% sobre las importaciones de tres subpartidas de productos cerámicos, que incluyen placas y baldosas para pavimentación o revestimiento con coeficientes de absorción de agua de hasta 0,5%, entre 0,5% y 10%, y superiores a 10% de su peso. Estas unidades son traídas en su mayoría desde China e India.
Para Martín Gustavo Ibarra Pardo, CEO de Araújo Ibarra Consultores Internacionales, las medidas resultan procedentes en el contexto industrial colombiano, pues “mediante estos decretos se protegen dos sectores estratégicos para el país, como el del acero y el de las baldosas”.
Precisó que, en el caso del acero, el nuevo arancel de 35% resulta aún más pertinente, pues este sector encabeza varios clústeres industriales y es considerado “estratégico” o incluso “sagrado” por muchos países, especialmente por su impacto en la seguridad nacional.
“Estos aranceles salvan a los productores colombianos de acero y cerámica de la feroz competencia internacional que surge como consecuencia de los inmensos excedentes globales de ambos productos. Sin esta protección, los productores locales naufragarían rápidamente”, advirtió Ibarra.
Fuente: La República
